El inspector y las competencias básicas

9 junio, 2010 - Una respuesta

Me ha llegado por correo, no sé quién ha puesto letra a este verdadero hundimiento cotidiano que es la burocracia escolar.

El sistema escolar finlandés

11 mayo, 2010 - Leave a Response

Autor: Javier Melgarejo, director del Colegio Claret de Barcelona

Me quedo con estas propuestas de cambio en nuestro sistema:
1. Servicios de atención sanitarios dentro y fuera de las escuelas
2. Servicios sociales y ayudas económicas a madres para conciliar familia y escuela
3. Mejores profesores en competencia lectora, en los primeros niveles eduactivos
4. Mayor autonomía: la escuela como comunidad educativa innovadora
5. Profesionalización de la función directiva
6. Selección del profesorado previa a la Universidad

View this document on Scribd

Los profes de la concertada, más quemados que los de la pública

10 mayo, 2010 - Leave a Response

Según un estudio de la revista Anales de Psicología, los profesores de los colegios concertados se sienten más respaldados y valorados que los de los públicos pero por contra padecen más estrés laboral.
Contradicción sólo aparente. Porque los de la pública son funcionarios que han aprendido a desconectar, psicológica o físicamente. A refugiarse en su estatus de funcionario, que les permite blindarse.
Trabajan menos horas, se cogen más bajas por enfermedad, apenas tienen que superar controles, normalmente ganan más y su puesto de trabajo no peligra.

Vía 20minutos

Los vídeojuegos no chupan el cerebro de los niños

21 diciembre, 2009 - Leave a Response

Los estudiantes daneses podrán usar Internet en los exámenes finales

4 noviembre, 2009 - Leave a Response

Según una extensa noticia publicada en BBC News

Y aquí todavía hablando de nuevas tecnologías. ¿Nuevas? ¿Mande?

Impunidad del mal docente en la enseñanza pública

15 octubre, 2009 - Leave a Response

Penosa enfermedad es una expresión que se utiliza para referirse al cáncer, porque la gente tiene miedo de decir y oír esa palabra. La enseñanza pública también tiene una penosa enfermedad, responsable, en parte, del fracaso escolar. Esta enfermedad la conocen bien los docentes: se trata del nulo control efectivo del trabajo que hacen los funcionarios enseñantes, especialmente los que han ganado unas oposiciones y no son interinos. Yo soy uno de esos funcionarios, ejerzo de profesor de Biología y Geología en un instituto y he sido jefe del departamento de Ciencias de dicho centro durante 10 años. Por mi departamento han pasado personas del todo incompetentes para llevar a cabo esa tarea. Personas que no saben explicar, que se dedican a actividades particulares en horas de clase, que no mantienen ninguna disciplina en las aulas, que no saben –o no quieren– dar clases en catalán, que permiten que los alumnos copien en un examen y que buscan la complicidad de los estudiantes a base de aprobados injustos.
Estas personas, de reconocida incompetencia, son objeto de quejas por parte de los alumnos, de los padres y de otros profesores. En teoría, el servicio de inspección es el responsable de solucionar estos problemas, pero más de un inspector me ha dicho que lo único que se puede hacer es reñirles. A un funcionario por oposiciones no hay manera de echarlo del trabajo por muy mal que haga su trabajo, y es muy difícil imponerle una sanción económica. Los inspectores suelen decir que el modo más rápido de deshacerse de ellos es que cojan la baja por enfermedad, y si es una baja indefinida, mucho mejor. Si la Administración educativa no lo remedia, habría que redactar una nueva legislación laboral.

Carta al director enviada por Florenci Vallès Sala, Sant Fruitós de Bages

El Periódico de Catalunya

La escuela en la economía de la abundancia

1 octubre, 2009 - Una respuesta

Los nuevos alumnos son hijos de la abundancia económica (por mucho que en su casa padezcan los efectos del mileurismo) y todos somos habitantes de la abundancia informativa. Economía de la abundancia le llaman, y sus síntomas son cotidianos: la cantidad de recursos y estímulos a nuestro alrededor, tantos que produce fatiga. ¿Cómo acceder a tantos datos, cómo organizarlos?
Resultado: estrés psicológico, desbordamiento, centrifuguismo, dispersión, superficialidad. Aceleración del tiempo, la angustia de no poder procesar tanto material.

La cultura del consumo (usar y tirar) interminable. La cadena de producción no puede detenerse. Trabajo basura, deslocalización. El capital financiero se mueve en tales cantidades y con tanta velocidad que parece no existir: el capitalismo líquido, la cultura volátil. El zapping.

Pero la escuela permanece blindada frente a estos cambios. En muchas ocasiones es arrasada por la realidad: conflictos, fracaso escolar. Pero en bastantes casos sobrevive con cierta elegancia. En realidad, la actual reivindicación de la autoridad del profesor (Sarkozy, Esperanza Aguirre…) es una llamada a rebato: no se trata de volver a la esencia (¿por qué no elegir el modelo peripatético de los antiguos griegos por ejemplo?) sino a la época dorada del autoritarismo vertical. Cuando no existía Internet ni la descentralización del saber, cuando no era posible la interactividad: algo así como el regreso a la seguridad de un formato.

Este es uno de los encantos del sistema escolar, de los colegios e institutos: evocan paraísos perdidos. La época preconsumista del orden casi militar, ahora que el Ejército es una ONG, del respeto a la Iglesia ahora que hay una crisis absoluta de vocaciones.

En todo caso, la única rendija por la que se ha asomado la economía de la abundancia al cole es la de los libros de texto: muchos e inútiles algunos, pero un gran negocio. Y de paso, un soporte cómodo para unos profes que no quieren echar mano de su propia cosecha (como hacían antes) ni de Internet (como harán después)

Alumnos postmodernos

30 septiembre, 2009 - Leave a Response

Son receptores rápidos y dispersos de una información ubicua: en la tele, un libro, una conversación, Internet. Plásticos por cuanto absorben ajenos a la estructura y la memorización. Pragmáticos por cuanto se mueven en la democracia de la funcionalidad y el gusto personal.
El autoritarismo organizativo o la disciplina académica no son buenos consejeros para desarrollar planes de estudios que movilicen a esta generación. A no ser que queramos aferrarnos a la nostalgia y a la fuerza para orientarlos en valores simplemente desfasados.

Escuela: no al progreso, no al presente, no a la realidad

24 septiembre, 2009 - Leave a Response

Al segle XXI, mestres formats al segle XX imparteixen continguts del segle XIX” (Francesc-Josep Deó, president d’AulaMèdia

Educación para la Ciudadanía en las Adoratrices

26 marzo, 2009 - Una respuesta

Así se imparte la asignatura en el colegio concertado Purísima Concepción y Santa María Micaela (Adoratrices) en Logroño.

Vía Ideas en lata